1/2/12

EL VALOR. (Arrebato de enojo ¿Bipolar?)



Es tan complicado escribir algo que incumbe a los amigos, uno tiene que pensar que se pueden ofender o que tal vez se decepcionen, por eso decidí explicar: porque no escribo sobre ellos, envés de: escribir lo que realmente pienso.
Además: ………………..



Yo no puedo publicar que ellos son algo estúpidos, y por más que me duela tengo que decir que a veces me molestan y mucho.



Tampoco debo decir que se dejan influenciar muy fácilmente por la persona de mejor aspecto en tanto y en cuanto a la moda.



Y mucho menos estoy dispuesto a publicar la idea de que más de uno de ellos no vale lo que cuesta.


Porque no decirlo?, porque corta es la vida y complejo el pensamiento, no sería lindo transitar estas dos situaciones, tanto la vida como el pensamiento (digo situaciones porque tienen un límite obvio) completamente solo.



Pero a veces, es mejor mantener una distancia prudente de la gente que te indigna, te reprocha y acusa, que reparte culpa, que no entiende tus chistes, pero que cuando necesitan //algo// no voy a dar ejemplos porque sino salta la ficha. Los muy desgraciados aparecen y te compran, te avasallan con halagos, para después dejarte, e irse con algún gandul poco recomendable.



La idea de encajar en la sociedad les robo, en el más literal de los sentidos, la esencia. Ya no son aquellos admirados personajes, amados por todos y odiados por nadie, tampoco es que la situación se invirtió… para nada.



Pero han dado un vuelco de 180° son, lo que en algún momento criticaron.
por supuesto que yo no estoy exento de pecados, por supuesto que no, pero al menos de alguna manera u otra digo lo que pienso, de alguna forma u otra lo digo, este texto es el ejemplo de ello.



Una psicóloga de métodos algo extravagantes, titulo mi metodología en el dialogo de una manera bastante acertada. **CINSERICIDIO** lamento admitir que tiene razón, mis palabras, pueden afectar al receptor de alguno manera, pero a mí, es decir al orador, lo matan.


Esto es una descarga, un poco improvisada, algo complicada y contradictoria, no terminante pero si distractora. El punto es: que mientras yo escribo estas líneas, ellos duermen. Por eso mismo, me atrevo a escribir, y seguir escribiendo sobre lo que no vale la pena y la gente que duerme, no vale lo que cuesta.